29
de
Diciembre
Real Divisa de la Piscina

Esta iglesia y basílica es de estilo románico. Según la tradición y ciertas pruebas documentales, fue construida en el año 1136 y consagrada el 1 de agosto del año siguiente por el obispo de Calahorra, Don Sancho de Funes.
Fue Fundación por disposición testamentaria del Infante de Navarra, Don Ramiro Sánchez, otorgada en San Pedro de Cardeña (Burgos) del año 1110. Este Infante era hijo de Don Sancho Garcés y nieto del Rey Don García el de Nájera.
A la muerte de Don Alfonso el Batallador, en 1134, que fue de Rey de Navarra y Aragón, ambos reinos se separaron y los navarros alzaron como rey a Don García Ramírez el restaurador, primogénito del Don Ramiro Sánchez y de Doña Cristina, hija del Cid Campeador.
Cuenta la tradición que, cuando el Papa Urbano II predicó la I Cruzada, el Infante Don Ramiro se unió a ella bajo el mando de Godofredo de Bouillon, al frente de un grupo de caballeros navarros. Y que al entrar en Jerusalén, el 15 de julio de 1099, lo hizo por la Piscina Probática, que aún se conserva, donde encontró un trozo de la Vera Cruz y una imagen de Santa María.
Antes de su muerte, Don Ramiro dispuso en su testamento, en recuerdo de su presencia en Jerusalén, que se edificara una basílica dedicada a Santa María de la Probática Piscina y que se creara una divisa familiar para sus descendiente, que lo eran también de Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, y nombró albacea a Don Virila, abad del monasterio de San Pedro de Cardeña.
Basílica y Divisa han permanecido unidas a lo largo de los siglos. A mediados del XVIII prácticamente dejó de existir, sin que en ningún momento se perdieran su memoria y tradición familiar.. Sus causahabientes lograron la restauración del templo en 1974 y, al año siguiente, la Divisa, Solar y Casa Real como “Cofradía Divisa”, respetando el Patronato de sangre del Marqués de Legarda. Actualmente ostenta el cargo de Alcalde Mayor Don Pelayo de la Mata, Marqués de Vargas.
Los diviseros, después de tantos siglos, continúan reuniéndose en su basílica –casa solar, el 15 de agosto de cada año, festividad de la Virgen de Agosto.
La iglesia-basílica se encuentra situada cerca del lugar de Peciña, en la antigua Sonsierra de Navarra, jurisdicción de San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja. Edificada sobre una pequeña colina que domina el valle del Ebro, se halla a un kilómetro al noroeste de Ábalos y a tres del nordeste de San Vicente.
El templo románico consta de una sola nava de cuatro tramos iguales, presbiterio y ábside; bóveda de medio cañón sobre arcos fajones doblados y ábside con bóveda de horno. Los muros son de sillería y tienen contrafuertes rectos exteriores que se corresponden en el interior con columnas adosadas. Sobre el último tramo de la nave hay una torre cuadrada, que se apoya sobre el muro de los pies de la basílica y sobre el último arco de la nave, abierta en cuatro tramos de medio punto con dinteles apeados por capiteles que han perdido fustes y basas. Sobre los dinteles había tímpanos macizos de los que se conserva la huella.
Las portadas, impostas, cornisas y ventanas quedan bien definidas. Entre ellas se apreciaban, antes de la restauración, las bárbaras destrucciones y robos sufridas, como fueron el arranque de los fajones para sacar los capiteles, que más tarde fueron recuperados todos, excepto uno.
Los capiteles son excepcionales por su calidad, superiores a los de las iglesias de su entorno. Hay un capitel de cestería, sobre el que asoman unas cabezas y con cimacio de entrelazo, que recuerda a los de Santo Domingo de Silos. Otro capitel muestra varios guerreros encadenados y en un cuarto unos monstruos contrapuestos. Adornan el último, gruesas pencas sumariamente traducidas en palmetas.
La fachada principal de la basílica, orientada al mediodía, tiene portada en arco románico abocinado, con triple archivolta, que se apoya en cornisa baja sobre canastillos.
En la parte inferior, en vez de columnas, se apoya en sencillos estribos rectangulares; y en la parte superior tiene una cornisa de rosetones al mismo nivel que los canecillos, subsistentes en su casi totalidad.
Escudo terciado en pal. I: de oro, con tres bandas de gules; II: de azur, con cinco flores de lis en oro; III: , en oro, un pino de sinople, con la capa disminuida, y un león de púrpura, empinado al tronco: El aumento de las cadenas de Navarra, de sable, va como tenante del escudo, en campo de oro. Incluidos en los espacios de las cadenas, en plata, un jefe y una punta, una venera, dos cruces de San Juan y una venera; en la diestra y en la siniestra; una flor de lis, dos cruces de San Andrés y una flor de lis. Como timbre, corona real de oro, a la antigua, surmontada por una jarra o terraza de plata y cinco azucenas en su color. Y la leyenda Ave Mariae Piscinae.
Imagen de piedra, sedente, con el niño en brazos, de sesenta centímetros de altura y factura de transición al primer gótico. La imagen fue trasladada en 1752 a la parroquia de San Vicente de la Sonsierra y más tarde sobre la puerta de entrada de la ermita de los Remedios de la misma ciudad.
Divisa, Solar y Casa Real de la Piscina
SU MAJESTAD EL REY
(q.D.g.)
Diputación de la Divisa
Marqués de Legarda
Conde de Samaniego del Castillo
La Señora Doña Graziella Sáenz de Heredia y Niño
La Excma. Señora Doña María del Rosario de Sousa-Faro Sanjurjo
El Excmo. Señor Don Faustino Menéndez Pidal Navascués
El Señor Don Juan Cruz Fernández Ortiz
El Señor Don Juan José Fernández Ugalde
La Señora Doña Lidia Lobera y Santamaría
El Señor Don José Fernando de Carvajal y Sáenz de Heredia
La Señora Doña Lourdes Crespo Romero
El Señor Don Martín Amando Ramírez de la Peciña y Quincoces
El Señor Don Antonio Sáenz de San Pedro y Esnal
Sra. Doña María Concepción Navarro Rivas (C).
Sra. Doña María A. Navarro Rivas (C).
Ilustre Sr. Don Juan de la Torre Merino de Tejada (C).
Sr. Don Humberto Japón Navarro-Pingarrón de Cortrella (C).
Sr. Don Salvador Borrós Garriga (C).
Sr. Doña Moserrat Borrós Garriga (C).